El Hombre De Plata
Isabel Allende - El Hombre De Plata
El Juancho y su perra «Mariposa» hac铆an el camino de tres kil贸metros a la
escuela dos veces al d铆a. Lloviera o nevara, hiciera fr铆o o sol radiante, la
peque帽a figura de Juancho se recortaba en el camino con la «Mariposa»
detr谩s.
Juancho le hab铆a puesto ese nombre porque ten铆a unas grandes orejas
voladoras que, miradas a contraluz, la hac铆an parecer una enorme y torpe
mariposa morena. Y tambi茅n por esa man铆a que ten铆a la perra de andar
oliendo las flores como un insecto cualquiera.
La «Mariposa» acompa帽aba a su amo a la escuela, y se sentaba a esperar
en la puerta hasta que sonara la campana. Cuando terminaba la clase y se
abr铆a la puerta, aparec铆a un tropel de ni帽os desbandados como ganado
despavorido, y la «Mariposa» se sacud铆a la modorra y comenzaba a buscar
a su ni帽o. Oliendo zapatos y piernas de escolares, daba al fin con su
Juancho y entonces, moviendo la cola como un ventilador a
retropropulsi贸n, emprend铆a el camino de regreso.
Los d铆as de invierno anochece muy temprano. Cuando hay nubes en la
costa y el mar se pone negro, a las cinco de la tarde ya est谩 casi oscuro.
Ese era un d铆a as铆: nublado, medio gris y medio fr铆o, con la lluvia
anunci谩ndose y olas con espuma en la cresta...