Soy Tu Pecado
Dama Beltrán - Soy Tu Pecado

Estaba frente a la puerta de la oficina de Salva.
Llevaba dándome la lata varios días para que tomase un café con él cuando descansara en mi trabajo y aquel día, que no tenía mucho que hacer, decidí complacerle.
Aunque si llego a saber la repercusión que iba a tener, tal vez no habría aparecido.
Es duro ver cómo todo por lo que has luchado y en lo que has creído se derrumba con la misma facilidad que una ligera brisa hace caer un enorme y laborioso castillo de naipes…


No hay comentarios:
Publicar un comentario