Sota De Corazones
Frank Caudett - Sota De Corazones

Rubén Colby contemplaba el bello espectáculo que ofrecían los tres
mil caballos que los jinetes de su tío —don Práxedes Cañizares de
Abizanda— hacían entrar en el Valle de la Laguna. Eran inmejorables
caballos mexicanos, y su propietario los llevaba consignados al Norte,
para venderlos al Ejército de la Unión, que los necesitaba para sus
oficiales de alta graduación y para sementales. Todos eran pura sangre a
medio domar y en sus dos terceras partes, blancos puros o blancos
grisáceos. El Ministerio de la Guerra pagaría por cada animal doscientos
cincuenta dólares. Su valor total, por tanto, era de setecientos cincuenta
mil dólares...

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