Doble O Nada
Ver贸nica L. Sauer - S茅ptimo Cielo 1

"—Tengo... ardientes fantas铆as contigo, en las que te hago cosas que seguro nunca te hicieron y te obligo a hacerme otras a las que probablemente te negar铆as, porque el nene bueno que vive en vos, jam谩s las consentir铆a —declaro con calma. Los ojos de 茅l se abren, sus pupilas se dilatan y noto que est谩 conteniendo el aire. —Y parad贸jicamente es ese nene bueno el que me provoca imaginarlas, y tambi茅n morirme de ganas de someterte, de tenerte a mi merced, de corromperte por completo..." Ana tiene cuarenta y dos a帽os, es divorciada y su hijo adolescente se encuentra en los Estados Unidos perfeccionando el ingl茅s. Su rol de madre ha cambiado, el trabajo no le proporciona las mismas satisfacciones que antes... Hasta que llega Hern谩n Gelli a su vida. El joven contador de veintisiete a帽os despierta en ella deseos inconfesables y una extra帽a inquietud. Animada por sus amigas, y con la excusa de recabar informaci贸n para un art铆culo, Ana le hace una propuesta a Hern谩n, que sella ambos destinos. Sus encuentros en una suite tem谩tica ambientada como una c谩rcel, en el motel S茅ptimo Cielo, son el comienzo de una t贸rrida aventura donde la 煤nica regla es no enamorarse...
Ver贸nica L. Sauer - El Quinto Infierno 2

“—Creo que si hay piel y cerebro, todo es posible. Que si una mirada o una sonrisa te excitan m谩s que unas manos o una lengua, no hay l铆mites —le digo, convencida—. Y que si existe esta clase de deseo que me tiene pegada como una figura a tu cuerpo sin necesitar nada m谩s, las posibilidades de erotismo son infinitas, Mart铆n Lasalle…” Luego de vivir un romance con ribetes sadomasoquistas junto a Hern谩n en “S茅ptimo Cielo”, Ana se va a la costa para escribir el guion de su novela. Muy cerca de all铆, en una finca llamada “El Quinto Infierno” veranea Mart铆n, el primo de Hern谩n. Una silla de ruedas no logr贸 que desistiera en su empe帽o de ser feliz, y tampoco impedir谩 que Ana se sienta subyugada por su encanto. En ese lugar confluyen los tres la 煤ltima noche del a帽o, y un c煤mulo de acontecimientos imprevistos har谩 que la culpa se enfrente con el amor. Al igual que diez a帽os atr谩s, dos hombres luchar谩n por el amor de una mujer. Pero en esta ocasi贸n la culpa lleva todas las de ganar...
Ver贸nica L. Sauer - Doble O Nada 3

“Tir贸 fuerte de mi pelo y me puso de rodillas. Con el pecho pegado a mi espalda se movi贸 hacia adentro y hacia los costados. — Sos el mejor polvo de mi vida— me dijo al o铆do—. Por adelante, por atr谩s, por d贸nde sea. El mejor, te lo juro. —No te creo. —Lo sos. Y me encanta que seas tan caliente —afirm贸 enlenteciendo sus movimientos—. Que no te boicotees el placer, que te guste hasta lo que te duele, que te dejes llevar... —Iv谩n... me dijo... lo mismo... —repuse entre jadeos. Santiago me mordi贸 el cuello. —脡l y yo pensamos igual con respecto a vos —susurr贸—. Es un privilegio poder tenerte. Somos dos hijos de puta con suerte”. Debo confesar que no me llamo Ver贸nica L. Sauer. Si as铆 fuera, si ese fuese mi nombre real, quiz谩 no me atrever铆a a contarles lo que les voy a contar. Y si no estuviera a miles de kil贸metros del sitio donde comenz贸 todo, puede que tampoco. Ustedes ya saben que las dos primeras historias de la serie, “S茅ptimo cielo” y “El quinto infierno”, llegaron a m铆 a trav茅s de Ana. Lo que no saben es c贸mo lleg贸 Ana a mi vida y todo lo que trajo consigo adem谩s de su amistad: el despertar de mi vocaci贸n, un proyecto interesante, un hombre incre铆ble. O mejor dicho dos. Novelar su historia fue relativamente f谩cil, pero hacer lo mismo con la m铆a seguro no lo ser谩. Para poder lograrlo, tendr茅 que asumir que lo que descubr铆 al cruzar la l铆nea, me gust贸 demasiado. ¿C贸mo no morir de nostalgia al recordar esa pasi贸n tan prohibida? ¿C贸mo encarar la realidad luego de ese par茅ntesis de locura junto a Iv谩n y Santiago? ¿C贸mo olvidar la experiencia m谩s placentera de mi vida? Espero que New York me brinde las respuestas que necesito, y tambi茅n la adrenalina que estoy buscando. Y si no es as铆, volver茅. Los invito a adentrarse en mi verdad para decirme si vali贸 la pena jugarse entera y apostar a “doble o nada”...
Ver贸nica L. Sauer - La Media Vuelta 4

“—Esto me enferma. Te juro que si fuera otro no me importar铆a tanto, pero ese Hern谩n es un hijo de puta—afirm贸 Iv谩n, enojado. —Lo que te enferma es que nos la haya soplado en nuestras narices, Iv谩n. No jodas… Y sobre el asunto de si se va a quedar o no… D茅jala que nos cuente cuando ella lo considere oportuno. Lo peor que podemos hacer es presionarla —opin贸 Santiago bastante m谩s calmado. —¿Y qu茅 es lo que debemos hacer, entonces? Su amigo sonri贸. —Disfrutarla.” Ver贸nica se debate entre el mal que hace bien, y el bien que hace mal. New York y Punta del Este son sedes de ese debate que tiene su alma en vilo y su cuerpo en jaque. Por un lado est谩 Hern谩n quien supo darle una mano cuando otros le dieron la espalda, y una promesa a la cual no puede faltar. Y por otro est谩n ellos. Iv谩n y Santiago… Esa relaci贸n prohibida ahora lo es m谩s que nunca. Ver贸nica sube la apuesta er贸tica al m谩ximo, y los hace protagonistas de perturbadoras escenas donde el 煤nico objetivo es el placer. En esta ecuaci贸n no falta la mirada cr铆tica y reprobadora de la sociedad que no ve con buenos ojos una relaci贸n de a tres, y un desenlace inesperado que deja a todos llenos de preguntas. Es que esta historia se escribe en el d铆a a d铆a de una mujer que para defender su derecho a ser feliz, cree que no tiene l铆mites. ¿Ser谩 as铆 de fuerte? ¿O deber谩 someterse al vaiv茅n de las circunstancias? Descubramos si Ver贸nica lograr谩 al fin olvidarse de "ser buena", pegar la media vuelta y luchar por el amor...
Ver贸nica L. Sauer - ¿Felices Los Cuatro? 5

“—Te est谩s equivocando, Santiago—me espet贸 Iv谩n ni bien Camila se march贸—. Nos est谩s fallando… ¿Qu茅 es esto? ¿Felices los cuatro?
Lo que me faltaba: el dedito acusador de Iv谩n y una escena de celos. Era la primera vez que un tipo me montaba una… Pero adem谩s, ¿C贸mo se atrev铆a despu茅s de lo que me hicieron con Ver贸nica?
—No s茅 c贸mo te da la cara para acusarme de algo. Anda a cagar, infeliz.
Eso era una declaraci贸n de guerra a toda regla. 脡l se qued贸 de piedra y yo me fui con la certeza de que est谩bamos ante el principio del fin”.
En una de sus mu帽ecas Ver贸nica llevaba tatuado el mapa del mundo, que representaba su necesidad de moverse. En la otra, ten铆a solamente un peque帽o n煤mero “3”.
Ser el amor de dos hombres la volvi贸 tan vulnerable que lleg贸 a sentir que en sus manos ten铆a un par de esposas, y que sus necesidades de volar eran incompatibles con esa relaci贸n.
Una mujer enamorada que se ve obligada a tomar una decisi贸n.
Dos hombres debati茅ndose entre poseerla o simplemente amarla.
Un viaje del cielo al infierno sin escalas, donde la aparici贸n de malos conocidos y buenos por conocer, influir谩n directamente en una serie de eventos que podr铆an cambiar sus vidas para siempre...


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